Startups, ¿Estamos dónde debemos estar?

marzo 1, 2017

Propuesta de reflexión acerca de la importancia de “dónde estás”, te has preguntado ¿Estamos dónde debemos estar?, donde te encuentras físicamente para el éxito de tu startup o iniciativa de emprendimiento.

Resulta paradójico que en un mundo digital, en el que desde hace muchos años Bill Gates dictaminó que “los negocios se hacen a la velocidad del pensamiento”, las omnipresentes redes sociales dominan las relaciones y la transformación digital de las organizaciones se vislumbra como la próxima revolución, nos dicen que dónde te encuentras físicamente es relevante para el éxito de tu emprendimiento, hasta el punto que un “mal sitio” es una de las causas importantes de fracasos de las startups. ¡Quién lo diría!

Revisa tu caso. Pasa lista a todas las piezas que según todo lo que has aprendido y estudiado, condicionan el éxito: Tus socios, tu equipo, tu visión, en entorno legal, los competidores, los recursos, la tecnología, la financiación, tu segmento de mercado, etc.

¿Hay algo relevante que no se cumpla como esperas?

Ahora, repasa rigurosamente cada uno de esos factores y hazte preguntas acerca del grado de confianza (es un intangible) en tus socios, tanto en sus competencias “técnicas” y humanas, el compromiso de tu equipo (otro intangible de primera categoría), de su alineamiento con tu visión, con tu sueño, sobre esa visión o sueño, si no te autoengañas con el valor que aportarás a ese segmento de clientes al que esperas dirigirte una vez demuestres la factibilidad de tu producto o servicio, sobre la financiación que, dicen, ha de ser ajustada, ni mucho ni poco, sobre la red de contactos que te ayudan y ayudas…

¿Cómo es que estos modelos que tratan de las causas de los fracasos de las startups rara vez tienen en cuenta que ese emprendedor es, antes de que nada, una persona? ¿Qué hay del estrés, de la conciliación, de la gestión de las emociones, de las habilidades para ser resiliente, persevarante, de comprender a los demás?

Como los pimientos de Padrón

“Las startups prosperan en algunos sitios y no en otros. El Silicon Valley domina, luego Boston, Seatle, Austin, Denver y Nueva York. Después de esto no hay mucho más. El propio Nueva York tiene la veinteava parte de startups que las del Silicon Valley… en ciudades como Houston, Chicago y Detroit es demasiado pequeño para medirlo”. (http://paulgraham.com/startupmistakes.html). Estos datos llevan a Paul Graham a incluir el “Mal sitio” como uno de los errores de las startups.

¿Hay vida más allá de EE.UU?

¿Te atreves a retar esta aseveración? Desde luego el autor es prestigioso y un verdadero experto en materia de emprendimiento, pues no en vano ha financiado unas 1500 startup desde 2005, entre ellas Airbnb y Dropbox (https://www.ycombinator.com/)

El reto se torna formidable si tú, emprendedor, estás fuera de los EE.UU., pues parece que para Paul Graham cualquier sitio distinto del Silicon Valley y algún otro punto norteamericano, es un “mal sitio”.

Cuando se trata de productos y servicios, el “sitio” es un elemento clave del llamado “Marketing Mix” que cualquier compañía tiene en cuenta para conseguir éxito comercial. El modelo fue formulado por E. Jerome McCarthy y de forma concisa lo llamó las 4Ps, pues en la acepción en inglés éstos componentes están formados por Product, Price, Place y Promotion, que en castellano se suelen traducir por Producto, Precio, “Sitio” (normalmente traducido por Distribución) y Promoción.

Obviamente estos componentes son interdependientes o, dicho de otra forma, han de estar equilibrados para conseguir los resultados más brillantes.

Probablemente Internet ha alterado bastante el modelo, pues, por ejemplo, muchos productos “están en Amazon”, aunque la reflexión de este post no se ve afectada pues ese mismo Internet está ahí a disposición de las startups, minimizando la influencia del “sitio”.

Pensando de nuevo en términos de productos y servicios el Place (el Sitio) se antoja realmente importante. Si tienes una joyería de lujo, parece evidente que ubicarla en un barrio del centro de la ciudad, donde se encuentran también las marcas de moda de mayor prestigio, es la opción adecuada ¿Es así?

¿Es esto extrapolable a una Startup que aún no tiene productos o servicios, sino que está engendrándolos? ¿En qué medida son adecuados esos espacios de co-working que proliferan por todos lados? Puedes volver a preguntarte si ése sitio en el que te encuentras, donde desarrollas tu labor, está condicionando el éxito de tu iniciativa. Igualmente, si hagas lo que hagas, te dediques a lo que te dediques, ¿está influyendo en tu vida ese Sitio en el que estás inmerso? ¿Te frena o te impulsa?

Es como si el emprendedor se convirtiera en “producto” y por ello cobra tanta importancia el “Sitio”, con una diferencia sustancial, pues ese “producto” tan especial que es el emprendedor no puede estar en Amazon.

A la luz de lo que hemos visto. ¿seguirás dónde estás o te irás al Silicon Valley? Si no es cosa de hacer las maletas, ni dejarse llevar por ese “pensamiento centrado en USA” de Paul Graham, el reto se reconfigura o reformula hacia la búsqueda de un ecosistema que sirva de caldo de cultivo a tu startup. ¿Es posible? Seguramente sí. Es más ¿Y si ni siquiera has echado en falta ningún ecosistema distinto al que tienes en tu entorno actual? Si es así y tu startup avanza, significa que hay vida más allá de esos míticos sitios que se han citado.

Conclusión

¿Te ha servido esta reflexión? Pensar es patrimonio de los humanos, pensar bien lo es de los humanos que son especiales ¿Cómo tú, verdad?, que aprenden continuamente, que reconocen sus limitaciones y, por tanto, optimizan sus habilidades, que saben que nada verdaderamente importante se consigue solo, que conoce y actúa conforme a sus valores, sabiendo que lo que haga desalineado con esos valores, pasa una factura que no se recoge en la cuenta de resultados, ni tiene nada que ver con el flujo de caja ¿O sí? Sería interesante investigarlo ¿Te atreves? Dondequiera que te encuentres, te invito a explorarlo.

 

Acerca de mi…

Me llamo Domingo Valhondo y soy Coach Personal y Coach de Equipo certificado por la International Coaching Community, así como experto en Lean Management.

He llevado a cabo investigaciones como El Coaching, una herramienta al servicio de la Adolescencia y Coaching: la Voz del Cliente, auspiciadas por el Instituto Ben Pensante.

Autor del libro Gestión del Conocimiento: del Mito a la Realidad, publicado por Díaz de Santos Ediciones de Madrid, y de la obra de ficción Relatos Inquietantes, publicada por PuntoRojoLibros.

Premio Gestión del Conocimiento 2015 concedido por la Fundación Gestión del Conocimiento

Organizador de los grupos de Meetup denominados Coaching en Abierto y Coaching Resiliente

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