El 90% de las startups fracasan.
¿Quieres formar parte del 10% que tienen éxito?

El Coaching no te lo garantiza, simplemente incrementa drásticamente tus opciones.



  1. Es el momento de la idea brillante, que consideras única y que te apasiona
  2. El jarro de agua fría, tu idea te gusta a ti, a tu equipo y a algún amigo. Los clientes no aparecen, los inversores desconfían.
  3. El batacazo. Lo que dabas por seguro, no funciona. El entusiasmo inicial ha desaparecido… o casi, pues todavía ves que es posible.
  4. Pongamos sensatez, analicemos. Investiguemos qué es lo que no gusta, situemos la idea en su sitio justo, mejorémosla, probemos a venderla mejor.
  5. Tocando fondo. Las mejoras no surten efecto, el relanzamiento no funciona, el desinterés de los clientes es un hecho. a venderla mejor. Dudas si merece la pena seguir… y decides que sí, que continuas.
  6. Los brotes verdes. Hay algo que funciona, quizás parcialmente, en un segmento de clientes, en una región… y te focalizas en ello, sin dejar de implementar mejoras. Sabes qué es lo que NO funciona.
  7. Empieza a apuntar la solidez. Focalizarse fue un acierto, las virtudes de la idea se manifiestan, hay clientes, hay flujo de caja, hay apoyo inversor… el mercado se toca.
  8. El momento de escalar. Esto es otra cosa, no se parece a lo que preví al principio. Tal vez sea mejor, el mercado ya responde. Es hora de crecer y de disfrutar y, también, de no dormirse.