La Eficiencia de un proyecto de emprendimiento

Junio 20, 2017

Cualquier concepto es susceptible de diversas definiciones y eficiencia no es la excepción, así que vamos a ser muy selectivos. Nos interesan aquellas que respiren notas o facetas del oficio de emprender. Por ello, la aproximación de Koontz y Weihrich que dicen más o menos que “eficiencia es lograr metas empresariales utilizando para ello los mínimos recursos posibles” viene como anillo al dedo para un proyecto de emprendimiento, teniendo en cuenta que, por defecto, emprender es sinónimo de escasez de recursos. Muy lejos por otra parte del término con el que muchas veces se confunda la eficiencia, que es la eficacia: suena bien, pero es como “matar moscas a cañonazos”. El emprendedor no está para tales dispendios.

Veamos formas de abordar la eficiencia. Ese es el reto, pues ser eficiente no es trivial.

Principio de Pareto:

Hace más de cien años que el economista y sociólogo italiano Vilfredo Pareto dedujo experimentalmente el principio que lleva su nombre. De forma general dice: “El 20% del esfuerzo genera el 80% de los resultados.”. No hay que aferrarse a estos números, pues lo que importa es el mensaje subyacente. A veces será un 25/75 y otras un 10/90. Joseph M. Juran, uno de los gurús de la Gestión de la Calidad en el siglo XX y “descubridor” de Pareto, sintetiza el principio (o ley) magistralmente: “los pocos vitales y muchos triviales”. A veces, la imprecisión se vuelve más precisa.

El poder del principio de Pareto viene determinado por la infinidad de situaciones en las que aplica. Si logramos ver las cosas con la mirada entrenada para discernir qué es vital y que es trivial, estaremos en condiciones de aprovechar esa ley (casi) física que regula la mayor parte de los fenómenos humanos. “El 20% de los clientes representan el 80% de las ventas”. Tim Ferriss, autor de “The 4-Hour Workweek”, (el título promete) propone aplicar Pareto a nuestras vidas, preguntándonos ¿Qué 20% de causas son responsables del 80% de mis problemas e infelicidad? ¿Qué 20% de causas producen el 80% de mi felicidad y deseos conseguidos? Si está en juego nuestra felicidad, añado una tercera pregunta ¿Qué perdemos pro investigarlo y probarlo? ¿Y si funciona? Por supuesto que funciona… solo tienes que cambiar algunos hábitos que conducen, como propina, a algo así como la ley del mínimo esfuerzo. Eso sí, centrando el tiro, pues como apuntaba Peter Drucker “la eficiencia, que es hacer las cosas bien, es irrelevante hasta que estés trabajando en las cosas correctas”.

El principio de Pareto es tan ligero, tan sencillo, tan económico, tan exento de royalties, tan humilde, tan lejos de dar lustre a un currículo, que pasa desapercibido. Aquí reside la ventaja competitiva de quienes han sido capaces de captar su potencia. Para los escépticos, lectura obligada:El pequeño libro de las grandes teorías del management”, de Jim McGrath y Bob Bates.

Lean:

Pensando en el ámbito de negocios ¿Le damos una vuelta de tuerca a Pareto? Muy sencillo, solo hay que incluir al cliente en la ecuación, pero de verdad, no vale como tópico. Para empezar veamos qué nos dice la siguiente declaración: “The core idea is to maximize customer value while minimizing waste. Simply, lean means creating more value for customers with fewer resources” (La idea central es maximizar el valor para el cliente minimizando el desperdicio. Lean significa crear más valor para los clientes con menos recursos). Esta poderosa declaración se debe a James P. Womack, quizás la persona que más ha contribuido a difundir Lean en Occidente (sin contar Japón, pues siendo también “Occidente” es el padre de la criatura Lean).

Si todo el mundo dice comprender la importancia del cliente para cualquier organización. ¿Qué hace ignorar en la práctica el pensamiento lean? Pregunta sencilla, con (casi) infinitas respuestas. Me quedo con una: la conexión entre “todo” lo que hace una organización y lo que recibe el cliente están en planos distintos. Cuanto mayor y más compleja sea un organización, mayor es el reto de visualizar y tener presente esa fina línea que recorre el proceso de creación de valor y que lleva al cliente. “Aprender a ver” es una de las asignaturas de las organizaciones de primer nivel, las “World class”.

Piensa en formato lean y acertarás.

Lean Startup

El mediático Eric Ries construyó el “modelo” (Lean Startup) para mostrar que el emprendimiento tiene un método y la incertidumbre se puede domesticar, se puede someter al rigor de un proceso iterativo que va validando la idea, haciéndola tangible, “saliendo a la calle” para contrastarla con el mundo real de los clientes. Esas iteraciones, rápidas y con coste reducido son la sublimación de la eficiencia inspirada en la filosofía Lean, en el contexto en el que el producto o servicio aún no está perfilado. Una pequeña genialidad, desde luego.

La trastienda del emprendedor

Hemos pasado brevemente por herramientas de eficiencia, desde la generalista (y sin embargo elegante y grandiosa), la paradigmática Lean para organizaciones de cualquier tipo que quieran adscribirse a la mejora continua y la conspicua Lean Startup acreditada en el mundillo de la innovación y del emprendimiento. Es decir, con las tres aproximaciones podemos asegurar -si se aplican, claro- que se cubren sobradamente las necesidades de cualquier profesional u organización en lo que a eficiencia se refiere.

Sin embargo, no nos auto engañemos, todo cambio implica cambios (sic), modificación de hábitos que, como sucede con el principio físico de la inercia, exige concienciación y acciones subsiguientes, hasta desactivar esos hábitos que nos frenaban y sustituirlos por otros acordes con nuestros verdaderos intereses. Por ello, vamos a entretenernos un poquito mencionando algunas piezas, hasta diría que prosaicas, exentas del glamour que, precisamente por esa falta de atractivo, se van dejando de lado y casi sin darnos cuenta van socavando a la persona como tal y a la organización.

Veamos algunas de estas piezas

Calidad. ¿Te preocupa la calidad de tu trabajo, de tu producto o servicio? ¿Sabes cuánto cuesta la NO calidad?

Medición. ¿Crees que lo que no se mide no puede mejorarse? Si estás de acuerdo ¿mides lo que hay que medir o estimas a ojo de buen cubero?

¿Qué te dice el concepto de las 5´s (cinco eses)? O cómo trabajar en entornos “correctos”, sin llegar al orden un quirófano ni al síndrome de Diógenes.

¿Puedes explicar en 5 minutos cómo se crea valor en tu organización? No es un “elevator pitch”, sino algo que quede plasmado en un A3 y cualquiera pueda entender, sin ayuda adicional. Va de procesos.

¿Tienes un sistema que responda a la idea de gestión documental? Al principio parece que no hace falta y cuando quieres darte cuenta, la documentación es una mezcolanza que lo invade todo, como las hierbas y plantas se apoderan de las casas abandonadas.

Roles y responsabilidades. Salvo si estás completamente solo ¿Sabe cada uno cuál es su rol? ¿/ ¿Y cuáles son sus responsabilidades? Esto va más allá del “acuerdo entre socios”.

¿Cómo vamos con las cuentas? ¡Uf! Esto sí que es molesto. Sin duda, aunque no hay idea brillante que esté inmunizada ante una gestión del “cash flow” inadecuada… una de las causas más frecuentes de la mortandad de las startups. Ojo, pues.

Hay más, piezas por supuesto. Solo es para sensibilizar… y si quieres encontrar tu propia versión, habla con un coach, incluso conmigo.

Acerca de mi…

Me llamo Domingo Valhondo y soy Coach Personal y Coach de Equipo certificado por la International Coaching Community, así como experto en Lean Management.

He llevado a cabo investigaciones como El Coaching, una herramienta al servicio de la Adolescencia y Coaching: la Voz del Cliente, auspiciadas por el Instituto Ben Pensante.

Autor del libro Gestión del Conocimiento: del Mito a la Realidad, publicado por Díaz de Santos Ediciones de Madrid, y de la obra de ficción Relatos Inquietantes, publicada por PuntoRojoLibros.

Premio Gestión del Conocimiento 2015 concedido por la Fundación Gestión del Conocimiento

Organizador de los grupos de Meetup denominados Coaching en Abierto y Coaching Resiliente

Suscríbete a nuestro Boletín

¡Suscríbete y recibe avisos de nuevos artículos!

Facebook